shutterstock_283241066 (1)

Aviv (אַביב) – ¿Qué significa?

La palabra aviv puede que no sea muy conocida para la mayoría del público general, pero si usted ha estado en los círculos mesiánicos y de raíces hebreas, no hay duda de que habrá escuchado sobre ella, en especial en relación al comienzo del año en el calendario del Creador. A pesar de ser una palabra hebrea, dado que es difícil traducir su significado exacto, será vista en varias traducciones en Español de la Biblia (incluyendo la Reina Valera) como “Abib”.

El primer caso ocurre en Éxodo 13:4:

Vosotros salís hoy en el mes de Abib.

Este es el mes en que el Todopoderoso sacó al pueblo de Israel de Egipto, y a pesar de que en el versículo anterior pareciera que Abib es el nombre del mes, en realidad no lo es. En hebreo dice הַיֹּום אַתֶּם יֹצְאִים בְּחֹדֶשׁ הָאָבִֽיב: vosotros salís hoy en el mes del Aviv. El artículo “el” (הָ) nos indica que aviv no es el nombre de un mes, sino mas bien ‘algo’ que ocurre en ese mes, una cualidad.

Antes de mostrarle la pieza que resuelve este rompecabezas quiero compartirle versículos sobre la importancia de este mes en las Escrituras.

Guardarás el mes de Abib, y harás Pascua a Yehováh tu Dios; porque en el mes de Abib te sacó Yehováh tu Dios de Egipto, de noche. (Deu 16:1)

La Fiesta de los Panes sin Levadura guardarás; siete días comerás pan sin levadura, según te he mandado, en el tiempo señalado del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de Egipto. (Ex 34:18)

Estos ejemplos no solo demuestran la importancia de este mes, también son prueba de que no podemos celebrar la Fiesta de Pésaj a menos que conozcamos cuándo es ese mes. Y para saber cuándo es ese mes, debemos entender que es lo que la palabra aviv significa.

Notará que en este artículo aparece escrito en las dos formas: Abib y también: aviv. La forma Abib aparece donde la traducción de la Biblia al español lo escribió de esa manera, mientras que la otra forma: aviv, es la manera correcta en que se pronuncia en hebreo. La “a” está en minúscula porque  como fue explicado mas arriba, no es un nombre.

Ahora, conforme le prometí, veamos cómo resolver este rompecabezas. Para esto nos deberemos ir a la primera vez que esta palabra aparece en la Toráh, en Éxodo 9:31:

El lino, pues, y la cebada fueron destrozados, porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en caña.

Le decepcionará enterarse que la palabra aviv o, como fue transliterada por Reina, “Abib”, no aparece en la versión en español de este versículo, por lo cual, como verá es imposible encontrar la correlación a menos que nos vayamos al hebreo. Gracias al Eterno, Su palabra fue preservada por Su pueblo a través de los milenios hasta llegar a nuestros días.

En la versión hebrea del versículo anterior, se nos dice que “el lino y la cebada fueron destrozados, porque la cebada estaba ¡aviv!» o “espigada”, en el español. Esta palabra esta relacionada con la etapa de maduración de la cebada.

De ahí es que proviene la conexión entre la palabra aviv y la cebada.

La cebada era el cultivo del cual se ofrecían los primeros frutos proscritos en Levítico 23:10. La cebada es también una de las siete especies con las que Yehováh bendijo la tierra de Israel (Deu 8:8). Era de hecho la primera en madurar y llegaba a cosecharse en la primavera, precisamente durante la fiesta de Panes sin Levadura, y no era sino hasta después de este evento, que era permitido a todo el pueblo de Israel consumir el “grano nuevo” (Lev 23:14).

Es por esta razón que se debe esperar a la maduración de la cebada en Israel para determinar el comienzo del primer mes bíblico, y por consiguiente, el mes en el que celebraremos Pésaj.

CP_70- Hageo - Zacarias - Malaquias - 2000x1080

Personajes Bíblicos:
Hageo – Zacarías – Malaquías


PATROCINADORES EXCLUSIVOS

Para acceder a este contenido, debe ser miembro de Club de Patrocinadores o iniciar sesión.

Captura Yeshua

Jesús no es linaje del Rey David, según la Biblia Cristiana

Yeshúa profetizó que solo habría una señal de su autenticidad. Una señal del cielo de que él era el profeta del que Moisés profetizó. El verdadero Mesías. Esa ‘única señal’ es la señal del profeta Jonás. Yeshúa dijo que, “así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, de la misma manera él estaría tres días y tres noches en la tumba y resucitaría al tercer día”.

Click aquí para descargar el estudio completo en PDF

 

Suscríbete para recibir las novedades de
Un Rudo Despertar

hidden  woman's face background  beautiful eye detail

Cuando Yehováh se oculta de nosotros

¿Te ha sucedido, que algunas veces tus oraciones parecen rebotar del techo donde estás, y parecen no llegar a su destino: El trono de Yehováh?

A lo largo de nuestras vidas, múltiples veces tenemos la «sensación» de haber sido dejados de lado; la «impresión» de que Dios está enojado con nosotros porque no llenamos sus expectativas y quizás acompaña a otros mejores que nosotros, por lo cual nos merecemos estar en un segundo o tercero o último plano para Él.

Pero no. Estas no son más que eso: Sensaciones e impresiones. Y estas son solo emociones fluctuantes que dependen mucho de nuestro estado de ánimo o incluso de nuestra salud física. Nuestras emociones nunca serán un terreno lo suficientemente firme para apoyarnos con confianza y para hacer buenas decisiones, porque, particularmente nosotros los latinos, somos muy dados a depender de nuestros estados de ánimo: Nos sentimos alegres, entonces damos afecto y compartimos «lo que sea»; pero si nos sentimos decaídos, tendemos a aislarnos, a auto-conmiserarnos, a sentirnos víctimas y fácilmente bajamos la guardia.

La historia de Purim, es precisamente una gran lección de porqué no debemos depender de los sentimientos ni de la apariencia de las circunstancias. En toda la historia narrada en el libro de Ester, el nombre de Yehováh ni siquiera se nombra, lo que le valió al libro haber sido sacado durante algunos años del Canon de la Biblia; pero el hecho de que su nombre no estuviera allí, no significa que Él hubiera estado ausente. Cierto: ¡No es visible su nombre! Pero cuando leemos toda la narración, es innegable que era Yehováh quien estaba conduciendo todos los hilos de esa historia, con gran maestría y habilidad.

Hubo momentos en los que los protagonistas titubearon, temieron, y casi se entregaron. Pero la fe un hombre: Mardoqueo, hizo la diferencia. Mardoqueo fue una persona que no se dejó llevar de las apariencias ni de las impresiones; actuó con determinación, y con esta frase central del libro, logró que las cosas cambiaran para bien de nuestro Pueblo:

Mardoqueo mandó que respondieran a Ester: No creas dentro de tu alma que has de escapar en la casa del rey más que cualquier otro judío. Por cuanto si en este momento callas, socorro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos, pero tú y la casa de tu padre pereceréis, y ¿quién sabe si para un tiempo como éste has llegado al reino? Ester 4:13–14,

Y aquí esta la lección para nosotros: Mardoqueo entendía que Yehováh había encaminado tiempo atrás a Hadasa (Ester), para ser la reina de Asuero (Ajarverosh) y eso la colocaba en un aposición de privilegio, pero también de gran responsabilidad.

Cuando entendemos que Yehováh es absolutamente soberano y que Él es quien está a cargo del desarrollo de la historia humana, entonces somos capaces de enfrentar cualquier adversidad, no sin preguntar: ¿Cuál es mi rol en esta historia? Porque Yehováh nunca se ausenta ni de nuestra vidas, ni de Su Plan. Más bien los tiempos en que parece estar «oculto» es cuando nuestra fe es puesta a prueba para demostrar que somos fieles y que quizás «para una ocasión como esa que tú estás viviendo, has llegado a este mundo».

La fe es una roca sólida que nos da estabilidad y seguridad cuando nuestros sentimientos tambalean; por tanto no te dejes engañar por sentimientos o sensaciones; mira a Yehováh, el Creador Eterno y Padre Nuestro y pregúntale: ¿Qué es lo que esperas que yo haga? Y determina actuar a pesar de cómo te sientas o de la apariencia de las circunstancias.