Hay que poner atención al hecho de que la palabra tru’á no significa “trompeta” ni “shofar”, y sería mejor traducida como “estruendo”; un fuerte ruido.
El sonido del shofar es la característica principal que se relaciona con Yom Truá, el primer día del séptimo mes. Tanto en el judaísmo moderno como a través de la historia, miles de judíos que normalmente no asisten a la sinagoga hacen una excepción en este día para poder escuchar el sonido del shofar. Tradicionalmente, este sonido se asocia con un llamado a despertar del letargo y retornar al Creador.
Mencionado también en la literatura judía como Yom haDin, o Día del Juicio, este día da inicio a una serie de diez días “terribles” hasta Yom Kipur, el Día de la Expiación, que constituyen un período de introspección y evaluación personal y comunal.
Hay que prestar atención al hecho de que la palabra tru’á no significa “trompeta” ni “shofar”, y sería mejor traducida como “estruendo”: un ruido fuerte. En consecuencia, encontramos en las Escrituras distintas instancias en las que un tru’á representa gritos fuertes de la gente, mientras que en otras puede referirse a una trompeta o un shofar, o a una combinación de todo esto, como cuando cayeron las murallas de Jericó.
Otra manera de expresarlo sería decir que un sonido de shofar es siempre tru’á, pero un tru’á no siempre es sonido de shofar.
La Coronación del Rey
Y el rey les dijo: Tomad con vosotros los siervos de vuestro señor, y montad a Salomón mi hijo en mi mula, y llevadlo a Gihón; y allí lo ungirán el sacerdote Sadoc y el profeta Natán como rey sobre Israel, y tocaréis trompeta (shofar), diciendo: ¡Viva el rey Salomón!
1 Reyes 1:33-34
Es una larga tradición de Israel hacer sonar el shofar cuando se coronaba a un rey. Esta costumbre permaneció entre ciertos pueblos europeos, que aclamaban a sus reyes con sonidos de trompeta.
Hay dos momentos históricos en los que el Rey del Universo se manifiesta como el Todopoderoso y Dios de Israel de manera masiva: uno en el pasado y otro por venir.
La primera instancia, que cambió el curso de la historia de la humanidad, sucedió hace alrededor de 3.400 años en el Monte Sinaí, cuando sonó un gran shofar y, en medio de truenos y estruendos (tru’á), Él se dio a conocer a todo Israel, entregando la Torá (Ley Universal) por mano de Moshé.
La siguiente instancia será, creemos con nuestra fe, al final de la Era, cuando Él se dará a conocer a toda la humanidad y todos lo reconocerán, finalmente, como el Rey.
Aclamad con trompetas y sonidos de bocina, delante del rey Yehováh.
Salmo 98:6
En este versículo vemos cómo David, rey de Israel, reconoce al Todopoderoso como Rey del Universo y hace referencia a su aclamación a través del sonido del shofar.
Conclusión
Cualquier similitud con “la última trompeta” de la cual habla Pablo, o con las trompetas del libro de Apocalipsis, sin duda no es una coincidencia.
A través del sonido del shofar —u otro sonido fuerte— en Yom Truá debemos despertarnos del sueño y tomar conciencia de que “el Rey se aproxima”. No en un futuro distante o en un año especulativo formulado por teólogos, sino AQUÍ y AHORA, ya que Él es Rey del Universo desde y hasta la Eternidad.