“Es imposible gobernar correctamente al mundo sin Dios y la Biblia”.
George Washington
Desde la creación del mundo, la Presencia del Creador ha sido la clave para la vida de la humanidad. Cuando Yehováh está presente, las cosas cambian. Su Presencia transforma, guía y da propósito. Sin Él, todo se vuelve vacío e incierto. La Escritura nos muestra numerosos ejemplos de cómo la Presencia del Altísimo hizo la diferencia en la vida de muchas personas. Hoy reflexionaremos sobre esto y sobre cómo Su Presencia debe ser el centro de nuestra vida, familia y comunidad.
Uno de los momentos más significativos en la historia de Israel fue cuando la gloria de Yehováh llenó el Tabernáculo en el desierto. Éxodo 40:34-35 se nos dice:
“Entonces una nube cubrió el Tabernáculo de reunión, y la gloria de Yehováh llenó el Tabernáculo. Y no podía Moisés entrar en el Tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Yehováh lo llenaba”.
Este evento marcó el inicio de una nueva etapa para Israel. La Presencia del Todopoderoso era su guía y seguridad. Cuando la nube se movía, ellos se movían; cuando se detenía, ellos también lo hacían (Éxodo 40:36-38). Sin la Presencia de Dios, Israel habría caminado sin rumbo en el desierto.
De aquí aprendemos que la Presencia de Yehováh debe ser nuestra brújula en la vida. Sin Su dirección, corremos el riesgo de perder el propósito y la paz que solo Él puede dar.
Así, a lo largo de las Escrituras, vemos historias donde la Presencia del Altísimo marcó la diferencia en la vida de las personas.
Moisés entendió que sin Dios, no valía la pena seguir adelante. En Éxodo 33:15, él dijo: “Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí”. Moisés sabía que sin Yehováh, Israel no tendría identidad ni éxito. ¿Cuántas veces intentamos avanzar en la vida sin buscar primero a Dios? Este versículo nos recuerda la importancia de depender de Él.
Cuando José fue vendido como esclavo en Egipto, todo parecía estar en su contra. Sin embargo, Génesis 39:2 dice: “Mas Yehováh estaba con José, y fue varón próspero”. A pesar de la adversidad, Yehováh estaba con él, y eso lo llevó al éxito. La Presencia del Todopoderoso en la vida de José lo sostuvo en medio de injusticias y pruebas, llevándolo a ser gobernador de Egipto. Esto nos enseña que, aun en tiempos difíciles, si Dios está con nosotros, podemos prosperar.
Daniel fue llevado cautivo a Babilonia, pero nunca estuvo solo. En Daniel 6:22, cuando fue lanzado al foso de los leones, él testificó: “Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones”. La Presencia de Yehováh lo protegió. Este pasaje nos recuerda que cuando Él está con nosotros, nada puede destruirnos.
En el Nuevo Testamento, la Presencia de Yehováh se manifestó nuevamente a través del Ruaj (Espíritu Santo). En Hechos 2:4, los discípulos fueron llenos del Espíritu Santo y recibieron poder para predicar con valentía. La presencia de Yehováh les dio fuerza para transformar el mundo. Del mismo modo, hoy necesitamos Su Presencia para impactar nuestra comunidad.
No solo en la Escritura vemos cómo la Presencia de Yehováh cambia vidas. A lo largo de la historia, muchos líderes y personajes han reconocido la importancia de Dios en sus vidas.
Por ejemplo, George Washington, el primer presidente de Estados Unidos dijo en una ocasión “Es imposible gobernar correctamente al mundo sin Dios y la Biblia.” Él entendía que la Presencia de Dios debía guiar su liderazgo.
Los efectos de la Presencia de Yehováh
¿Es Yehováh el centro de nuestra vida? ¿O estamos viviendo de manera independiente, sin buscar Su presencia? Yeshúa dijo en Juan 15:5: “Separados de mí nada podéis hacer” .Esto significa que, sin el Padre, cualquier esfuerzo es en vano.
En nuestra vida personal: Si el Altísimo está con nosotros, tenemos paz y dirección. El Salmo 16:11 dice: “Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo”.
En nuestra familia: Un hogar donde Yehováh es el centro es un hogar bendecido. Josué 24:15 nos anima a tomar una decisión clara: “Yo y mi casa serviremos a Yehováh”. ¿Estamos edificando nuestra familia sobre la roca de Su Presencia?
En nuestra comunidad: La Presencia del Todopoderoso en nuestras comunidades transforma sociedades. Cuando los valores de Dios son el fundamento, hay justicia y paz. Proverbios 14:34 dice: “La justicia engrandece a la nación, mas el pecado es afrenta de las naciones”.
Conclusión
La Presencia de Yehováh es lo más valioso que podemos tener. Moisés, José, Daniel y los discípulos entendieron que sin Yehováh, la vida pierde sentido. La historia nos muestra que líderes que caminaron con Él dejaron huellas imborrables.
Hoy, tenemos la oportunidad de invitar a Yehováh a ser el centro de nuestra vida, nuestra familia y nuestra comunidad. No basta con saber de su existencia; debemos buscar Su Presencia diariamente. Como dice Santiago 4:8: “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros”.
Oremos como lo hizo Moisés: “Señor, si Tu presencia no va con nosotros, no nos saques de aquí”, pues solo con Él encontraremos verdadero propósito, paz y dirección.
¡Shalom!