La dieta bíblica de Israel

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Todo lo que se mueve y vive os servirá de alimento. Lo mismo que la hierba verde, os lo he dado todo. Sólo que no comeréis carne con su vida que es su sangre…
Génesis 9:3-4

Muchas personas creen que las instrucciones respecto de la comida, apenas aparecieron cuando Moshé recibió la Toráh en el Monte Sinaí, pero la realidad es otra. Basta con reflexionar en la narración de Génesis 9, para darnos cuenta que Noaj ya tenía conocimiento de qué animales era limpios y cuáles inmundos.

¿Por qué, Noaj llevó siete parejas de animales limpios? Esta respuesta es más una deducción obvia: Después de una inundación tan terrible y devastadora como lo fue el Diluvio, a la tierra le tomaría tiempo recuperarse y volver a producir los frutos. De manera que por una parte estos animales limpios eran necesarios para ofrecer los sacrificios pertinentes ante Yehováh y por otra, muy probablemente  los animales limpios le serían provisión de alimento a Él y a su familia entre tanto las cosas volvieran a la normalidad.

Notemos que es hasta después de salir Noaj del arca, que Yehováh le dice que puede comer de todo lo que se mueve y vive (Génesis 9:3), lo mismo que la hierba verde, cosa que ya había sido dada como alimento a Adam.

¿Qué entendió Noaj?  Si tenemos en mente que él ya sabía cuáles animales eran limpios, entenderemos que cuando Yehováh le dijo: «todo lo que se mueve y vive» NO le estaba diciendo: «todo lo que nada, repta, corre y vuela puedes llevarlo a la cazuela». Más bien le estaba autorizando a consumir aquellos animales que Yehováh había declarado comestibles.

He aquí algunos aspectos, que aunque no se hallan explícitamente en el texto, podemos inferirlos:

    1. Realmente la instrucción está limitada a aquellos animales de la lista ya conocida por Noaj.
    2. Yehováh precisa que cuando vaya a consumir un animal, este debe estar vivo antes de procesarlo; en otras palabras, si Noaj encontrara un animal muerto, no debería comer de él aunque fuera de aquellos que están permitidos.
    3. No deberá comer sangre.

Vayamos un poco más adelante en el tiempo

De manera similar cuando Shaúl (Pablo) le escribe a Timoteo respecto a las características de los tiempos del fin, le dice:

…Porque todo lo creado por Yehováh es bueno y no rechazable en absoluto cuando se toma con acción de gracias, pues es santificado  (apartado) por medio de la Palabra de Yehováh  y de la oración.
1 Timoteo 4:4-5

Lamentablemente esta porción es leída de manera incompleta para argumentar que podemos comer cualquier cosa. Pero si prestamos atención a la expresión: «todo lo creado por Yehováh«, que aparentemente nos permite acceder a cualquier alimento, se nos está limitando por lo que dice el verso al final: «es santificado (apartado) por La Palabra de Yehováh y de la oración». No solo por la oración, como acostumbramos a leer, sino también por lo que define la Palabra. Es decir que, lo que hemos de comer, primero debemos filtrarlo según la lista de alimentos limpios como se nos revela en la Toráh -la Palabra de Yehováh – y entonces sí, debemos orar en acción de gracias por ellos.

No se nos ordena orar bendiciendo los alimentos…

A propósito, observa que las Escrituras no nos dirigen a orar por los alimentos, ni a bendecirlos, sino a dar gracias a Yehováh por ellos; porque son la provisión que nuestro Padre generosa y puntualmente nos provee.

No es como fuimos enseñados: «Ore por lo que se va a comer, ¡para que Dios lo limpie!» ¡No! Yehováh ya determinó lo que es limpio y nos ha instruido claramente al respecto. Así que no malgastemos el tiempo ni la energía pidiendo a Dios que bendiga algo que Él ya definió como inmundo y que no es alimento; Él no lo va a bendecir ni lo va a transformar en alimento limpio por una simple oración mal hecha.

Pongamos atención y exploremos más la conexión entre nuestra condición actual de salud y los alimentos que estamos consumiendo; probablemente vamos a hallar claves sencillas que nos permitirán acceder a una mejor salud, tan solo obedeciendo las Instrucciones de nuestro Padre.

Para un estudio más detallado de este tema, visita: La Dieta del Creador